LOS ANFIBIOS AMENAZADOS DE BOLIVIA

Bolivia es un país megadiverso con 258 especies de anfibios conocidas en la actualidad por lo que ocupa el octavo lugar en diversidad en el neotrópico y el décimo a nivel mundial. Cerca del 40% (60 especies) son endémicas del país, es decir solo habitan Bolivia, y 18 de esas presentan endemismo restringido (solo se distribuyen en un área específica). 

Los anfibios son organismos que necesitan del agua o humedad ambiental, por ello el mayor número de especies se concentra en el Neotrópico. En Bolivia, la mayor concentración se da en los bosques tropicales de la Amazonía y otras ecoregiones de tierras bajas (conteniendo entre el 35-45% del total de anfibios del país) y los Yungas, que contiene cerca del 32% de la riqueza de anfibios del país (Aguayo, 2007; Köhler, 2000).

Los departamentos que albergan al mayor número de especies amenazadas de anfibios son La Paz y Cochabamba, con 32 (59%) y 26 (48%) especies respectivamente, un poco más alejado se encuentra el departamento de Santa Cruz con 15 especies (28%). El resto de los departamentos presentan entre 1-2 especies amenazadas, exceptuado a los departamentos de Pando y Beni que no contienen a ninguna dentro de su territorio.

Se han identificado tres amenazas principales para los anfibios bolivianos:

  • Pérdida de hábitat. La cubierta boscosa continúa disminuyendo. Existen enormes extensiones de bosque que se están transformando en tierra para cultivos o para la cría de ganado en el oriente boliviano y en el pie de monte de los Andes Bolivianos. otra escala, está ocurriendo en los Valles, Puna y el altiplano Boliviano.
  • Enfermedades: Quitridiomicosis; Se encontró que un hongo quitridio previamente desconocido era la causa de una mortandad muy alta en los anfibios (Berger et al., 1998; Longcore et al., 1999). Al parecer ataca a la queratina de los picos y dentículos córneos de los renacuajos y de la piel de los adultos, aunque el mecanismo exacto de la muerte es aún desconocido.
  • Cambio climático. Presenta efectos más directos en los anfibios. Una tendencia a la sequía puede significar que las charcas temporarias necesarias para la reproducción de algunas especies se sequen justo antes de que los renacuajos hayan tenido la oportunidad de metamorfosearse por completo. El aumento de la temperatura y/o la disminución de las precipitaciones puede estresar a los anfibios, haciéndolos más susceptibles a las enfermedades como la quitridiomicosis (Pounds, 2001).
  • El comercio de derivados de estos animales para consumo local, como las ancas de rana en diferentes restaurantes vecinos al lago Titicaca o como jugos vigorizantes en varios sitios del departamento de La Paz y en el vecino país de Perú. Este comercio afecta a especies amenazadas del género Telmatobius (culeus y T. marmoratus).
  • Propósitos educativos, científicos y para rituales donde los sapos Rhinella spinulosa  y Rhinella areanrum están siendo recolectados en grandes cantidades.
  • Comercializados como mascotas, con algunas especies como Ceratophrys cranwelli (especie Casi Amenazada) y Chacophrys pierotii del chaco boliviano, en Argentina y Brasil.
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